Evanivaldo Castro Silva, mejor conocido como Cabinho, es una de las figuras más emblemáticas en la historia del fútbol mexicano. De origen brasileño y naturalizado mexicano, su nombre está escrito con letras de oro en la Liga MX gracias a una trayectoria marcada por goles, constancia y récords que hasta hoy permanecen vigentes.
Cabinho llegó al fútbol mexicano en 1974 para incorporarse a Pumas de la UNAM, club con el que inició una etapa histórica. Con el conjunto universitario vivió sus mejores años, convirtiéndose en el referente ofensivo del equipo. Durante su paso por Pumas anotó 151 goles, fue campeón de liga en la temporada 1976-1977 y conquistó múltiples títulos de goleo, consolidándose como el delantero más temido del campeonato.
Posteriormente, su carrera continuó con Atlante, donde mantuvo su extraordinaria capacidad goleadora y reafirmó su dominio en el área. Con los Potros de Hierro sumó más de un centenar de anotaciones y siguió acumulando campeonatos de goleo, convirtiéndose en un ídolo para la afición azulgrana.
Más adelante, Cabinho defendió los colores del Club León, equipo con el que también dejó huella al proclamarse nuevamente campeón de goleo y aportar su experiencia y olfato goleador. En la etapa final de su carrera militó con Tigres de la UANL, cerrando así un ciclo brillante en el balompié nacional.
A lo largo de su trayectoria en México, Cabinho registró 312 goles en la Primera División, cifra que lo mantiene como el máximo anotador histórico de la Liga MX, además de haber obtenido ocho títulos de goleo, siete de ellos de manera consecutiva, un récord sin precedentes.
Más allá de los números, Cabinho es recordado como un delantero letal, disciplinado y determinante, cuya influencia fue clave para el crecimiento y la consolidación del fútbol mexicano en las décadas de los setenta y ochenta. Su legado permanece intacto y su nombre continúa siendo sinónimo de gol en la historia del deporte nacional.



